Un juzgado ordenó la captura de la ex primera dama de El Salvador, Ana Ligia Mixco de Saca, quien enfrenta cargos por lavado de dinero y agrupaciones ilícitas, en un caso de corrupción por el que también es procesado el expresidente Tony Saca.La oficina de comunicaciones de los Tribunales confirmó este miércoles a The Associated Press que el juez Miguel Ángel García emitió la orden de captura luego que se cumpliera el plazo para que la señora de Saca pagara la fianza de 250.000 dólares para gozar de medidas sustitutivas a la cárcel mientras enfrenta el proceso penal.

El abogado de la ex primera dama, Miguel Ángel Flores, había solicitado al Tribunal que redujera el monto de la fianza, aduciendo que la esposa del expresidente Saca no tenía capacidad económica para pagarla.

Flores confirmó a los periodistas que la señora de Saca lleva varios días recibiendo atención médica en un hospital privado en la ciudad de Santa Tecla, en la periferia sur de la capital.

También dijo que, por orden del juez, médicos del Instituto de Medicina Legal llegaron al hospital la noche del martes para constatar el estado de salud de la ex primera dama y que luego se presentaron agentes de la División Elite contra El Crimen de la Policía Nacional Civil para comunicarle la orden de captura.

La señora de Saca tiene custodia policial en el hospital y dependerá del dictamen de los médicos enviados por el juez García para decir si es enviada a la cárcel de mujeres.

En octubre de 2016, la policía capturó al expresidente Saca, tres de sus exfuncionarios más cercanos y tres empleados de la Presidencia que están siendo procesados por el desvío de al menos $246 millones.

De ser encontrado culpable, el exmandatario de 51 años podría ser condenado a un máximo de 32 años de prisión. En febrero de 2017, la policía detuvo a diez personas, entre ellas, el cuñado del expresidente.

Todos estarían vinculados con empresas de publicidad y medios de comunicación a los que se señala por su presunta participación en un desvío de fondos del Estado.

Estas personas habrían participado en el desvió de al menos $22 millones, trama que presuntamente se hizo mediante una triangulación de los fondos que salían de las arcas de El Salvador hacia particulares, quienes los transferían a tres agencias de publicidad, que a su vez los trasladaban a las empresas de comunicación Grupo Samix, de la familia de Saca, que gobernó El Salvador entre 2004 y 2009.

Saca también enfrenta un juicio civil por enriquecimiento ilícito. La Fiscalía lo acusa de incrementar su patrimonio en $3,9 millones cuando fungió como mandatario mientras su esposa enfrenta una denuncia por no justificar el origen de más de $589.000.
Por: AFP /nacion.com