Foto y Redacción (Elvis Sosa)
La reciente convocatoria de la Selección de México para los amistosos ante Portugal y Bélgica ha generado un fuerte debate entre aficionados y analistas, principalmente por la sorpresiva ausencia de Diego Lainez, uno de los talentos más desequilibrantes del fútbol mexicano en la actualidad.
De acuerdo con diversos reportes, la decisión de dejar fuera al futbolista no respondería a un tema de rendimiento, ya que Lainez atraviesa un buen momento con Tigres, sino a una supuesta indisciplina cometida durante el partido amistoso ante Bolivia. Este incidente habría sido determinante para que el entrenador Javier Aguirre optara por no incluirlo en la lista para los compromisos más recientes.
La situación ha generado aún más preocupación debido a que estos encuentros amistosos son considerados por muchos como una antesala de la convocatoria definitiva para el Mundial de 2026. En ese contexto, la ausencia de Lainez es interpretada como una señal clara de que su lugar dentro del proyecto del “Tri” se encuentra en riesgo.
Analistas y periodistas han señalado que la decisión podría ser más profunda de lo que parece, sugiriendo que el cuerpo técnico estaría priorizando disciplina, compromiso y funcionamiento colectivo por encima del talento individual. Esta postura no es nueva en equipos dirigidos por Aguirre, quien históricamente ha sido estricto en este tipo de aspectos.
El periodista Martín del Palacio fue uno de los primeros en revelar la posible causa de la exclusión, indicando que una falta de disciplina durante el duelo contra Bolivia habría sido suficiente para marginar al jugador en un momento clave de su carrera. Sus declaraciones han alimentado el debate sobre si Lainez ha dejado pasar una oportunidad única de consolidarse rumbo a una Copa del Mundo.
Lo más llamativo del caso es que, en términos futbolísticos, Lainez no solo tenía argumentos para estar en la convocatoria, sino incluso para pelear por un puesto en el once titular. Sin embargo, este tipo de decisiones reflejan que el proceso de selección no se basa únicamente en el rendimiento dentro del campo.
A medida que se acerca el Mundial 2026, la incertidumbre crece. La gran incógnita ahora es si esta ausencia será temporal o si realmente marca el inicio de una exclusión definitiva del proyecto. Por ahora, todo apunta a que Lainez deberá demostrar no solo su calidad futbolística, sino también su compromiso y disciplina si quiere volver a ser considerado.

