Por Elvis Sosa
El primer asalto de las semifinales de la Copa del Rey 2025-26 dejó una imagen impactante: Atlético de Madrid aplastó 4-0 a FC Barcelona en el partido de ida, firmando una actuación demoledora que lo coloca con un pie en la gran final.
El conjunto rojiblanco salió decidido a marcar territorio desde el primer minuto. Apenas al 6’, Eric García abrió el marcador tras una jugada a balón parado que tomó mal parada a la defensa azulgrana. El tanto tempranero desató la intensidad del Atlético, que no bajó el ritmo y encontró rápidamente el segundo gol al 14’, obra de Antoine Griezmann, quien aprovechó un error en salida del Barça para ampliar la ventaja.
La presión alta, la agresividad en el mediocampo y la contundencia en ataque fueron las claves del dominio colchonero. Al 33’, Ademola Lookman firmó el tercero tras una transición rápida que desnudó por completo a la zaga catalana. Antes del descanso, Julián Álvarez sentenció prácticamente el encuentro con el 4-0 al 45+2’, culminando una primera mitad perfecta.
En el complemento, el Atlético administró la ventaja con inteligencia, cerró espacios y mantuvo el orden defensivo. Cuando el Barcelona intentó reaccionar, se encontró con un bloque compacto y disciplinado. Ya en el 85’, Eric García volvió a aparecer en el acta, sellando una noche inolvidable para los rojiblancos.
El 4-0 deja la eliminatoria muy inclinada a favor del Atlético de Madrid, que viajará al partido de vuelta con una ventaja amplia y la confianza en alto. Para el Barcelona, la tarea será titánica si pretende revertir una serie que, por ahora, luce sentenciada.

