Por Elvis Sosa
La final de la Supercopa Española 2025-26 ofreció uno de los Clásicos más intensos y memorables de los últimos años. En un duelo cargado de dramatismo, cambios de ritmo y goles decisivos, el FC Barcelona se impuso por 3-2 al Real Madrid, conquistando el título tras un partido que se definió en los instantes finales.
El Barcelona comenzó el encuentro con mayor control del balón y claridad en ataque. Esa superioridad se tradujo en el marcador al minuto 36, cuando Raphinha apareció por el sector ofensivo para abrir el marcador con una definición precisa. El golpe fue significativo para un Real Madrid que intentaba reaccionar, pero que volvió a sufrir justo antes del descanso.
En el tiempo añadido del primer tiempo, Robert Lewandowski amplió la ventaja tras una jugada colectiva, colocando el 2-0 y dando la sensación de que el Barça se iba al descanso con el partido bajo control. Sin embargo, el cierre de la primera mitad se transformó en un auténtico vendaval ofensivo.
El Real Madrid respondió de inmediato. Vinícius Júnior descontó al 45+2’, devolviendo la esperanza a los blancos, y apenas minutos después Gonzalo García igualó el marcador en el 45+6’, cerrando una primera parte histórica con cuatro goles y máxima tensión.
En la segunda mitad, el partido se volvió más táctico, con ambos equipos conscientes de lo que estaba en juego. Barcelona recuperó el protagonismo y volvió a adelantarse al 73’, cuando Raphinha firmó su doblete personal, confirmándose como la gran figura del encuentro. Ya en el tiempo añadido, Frenkie de Jong sentenció la final con un gol en el 90+1’, desatando la celebración blaugrana y asegurando un título que quedará grabado como uno de los Clásicos más emocionantes de la Supercopa.

