La coordinadora residente en Honduras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Alice Shackelford, señala que la pobreza extrema en el país no se puede erradicar si su población no tiene empleo formal.
«¿Cómo podemos pensar en erradicar la pobreza extrema, si no miramos fortalecer el trabajo digno, decente y formal para hombres y mujeres?», expresó Shackelford el miércoles 1 de mayo en el programa Al Banquillo de TSi.
Shackelford destacó que el tema de asegurar el derecho a un empleo decente está incluido en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU.
La delegada de Naciones Unidas señaló que en Honduras el nivel de empleo formal es muy bajo; hay muchas personas laborando en la informalidad, incluyendo mujeres que además son jefas de hogar y no cuentan con seguro social y otros derechos.
Shackelford también cuestionó que en el país las empleadas domésticas no reciben el salario mínimo y tampoco cuentan con seguridad social.
Estadísticas
Según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), al menos 2.3 millones de personas en Honduras tienen problemas de trabajo. Ocho de cada diez personas viven en una situación de pobreza y cinco en pobreza extrema.
Los informes del Cohep señalan que el 77 % de los puestos de trabajo están en la informalidad y alrededor de 2 millones de personas están subocupadas, es decir, trabajan pocas horas en la semana o laboran jornadas completas pero ganan menos del salario mínimo.
Por otro lado, según la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del año 2022, de los más de 4 millones de hondureños que conforman la fuerza de trabajo, 348,858 están desocupados, de los cuales nueve de cada diez no han cursado estudios a nivel superior.
Además, la ONU indica que Honduras es uno de los países más desiguales de la región, por lo que insta a las autoridades del país a crear condiciones para que su población, especialmente mujeres y jóvenes, tenga acceso a trabajo digno.

