Por este medio experto mi más profundas condolencias a la familia, amigos y a toda la Nación Garífuna por el fallecimiento del legendario Aurelio Martínez (29/09/1969 – 17/03/2025). Su voz, su música y su compromiso inquebrantable con la preservación y promoción de la cultura garífuna trascendieron fronteras, uniendo a nuestro pueblo y compartiendo nuestro rico patrimonio con el mundo.
Al lamentar esta tremenda pérdida, también celebramos su extraordinaria vida y sus duraderas contribuciones. Que su alma descanse en paz eterna.
El cantante, guitarrista, compositor y percusionista, Aurelio Martínez, fue un verdadero virtuoso y uno de los intérpretes más talentosos de Centroamérica. Nacido en la comunidad de Plaplaya, donde pasó sus años de formación, se mudó a La Ceiba a los 14 años para cursar estudios superiores, trabajando y estudiando diligentemente. Aclamado tanto por su preservación como por su modernización de la tradición musical garífuna, el virtuosismo de Aurelio era evidente en su voz distintiva y penetrante y en su excepcional talento como compositor. Nació en el seno de una familia con una larga y distinguida tradición musical en la pequeña comunidad garífuna de Plaplaya, Honduras. Comenzó a tocar la guitarra tan pronto como pudo sostener el instrumento, y a la edad de seis años, tocaba regularmente la batería en reuniones sociales. Inspirado por su abuela y su padre, Aurelio acumuló un vasto repertorio que le permitió desarrollar su propio estilo único.
Su carrera profesional comenzó en Honduras en 1984, lo que lo llevó a unirse a la banda Shahilas de Vicente Blandón. En 1989, regresó a La Ceiba como cofundador de Colectivarte con Guillermo Anderson y Lucas Calderón y formó el ensamble garífuna, Lita Ariran, que grabó «Canciones de los garífunas (Honduras)» con JVC Company de Japón. Este proyecto marcó el inicio de la internacionalización de la música garífuna con una gira por Japón.
En 1993, se unió a Los Gatos Bravos de Alfonso «Fonchin» Flores, una banda líder y pionera del género Punta. En 1997, Aurelio formó su propia banda y grabó su primer álbum, «Innocence», en el género Punta Rock. Este álbum consolidó a Aurelio como una figura fundamental en la escena musical garífuna, llevándola a una audiencia global. Junto a su colega beliceño Andy Palacio (q.e.p.d.), continuó la internacionalización de la música garífuna a través del género Paranda.
Logró un destacado reconocimiento internacional, incluyendo un homenaje musical que celebra sus 30 años de carrera por parte de la Comunidad Garífuna de Nueva York en 2015, durante el cual recibió proclamas y menciones del Senador Rev. Rubén Díaz, Sr., los asambleístas Marcos Crespo, Michael Blake y Luis Sepúlveda, y el concejal Ritchie Torres. En 2008, la Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos seleccionó a Aurelio Martínez para colaborar con un mentor de renombre. En 2009, Youssou N’Dour presentó a Aurelio Martínez interpretando sus canciones originales, «Nirau Hagabou» y «Africa», en la Union Chapel de Londres durante las celebraciones de clausura de la Rolex Arts Initiative 2008/2009. En 2006 la televisión pública española dedicó una serie documental musical titulada La aventura garífuna a Aurelio y la música garífuna en Honduras y Belice. En 2005 Afropop Worldwide seleccionó a Aurelio como «Recién llegado del año» y su álbum Alma Garífuna entre los 10 mejores álbumes de 2004. En los Garífuna World Music Awards de 1998 en Nueva York, Aurelio Martínez recibió el Premio al Mejor Vocalista Masculino Folclórico, y Lita Ariran, el Mejor Grupo Folclórico.
El legado de Aurelio Martínez es uno de profundos logros artísticos y de preservación cultural. Será recordado no solo por su extraordinario talento musical, sino también por su inquebrantable dedicación a compartir la belleza y la riqueza de la cultura garífuna con el mundo. Que su alma descanse en paz eterna.

