Por Elvis Sosa
La CONMEBOL ha generado un debate mayúsculo en el fútbol mundial al declarar públicamente que la puerta queda abierta para que clubes de la Liga MX (México) regresen al torneo continental y la Major League Soccer (MLS, Estados Unidos/Canadá) participen por primera vez de manera histórica en la Copa Libertadores, el torneo más prestigioso de clubes de Sudamérica. Esta declaración provino del presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, durante una entrevista con el medio brasileño Globo Esporte, donde destacó que esta posibilidad “no está descartada” y que el organismo sudamericano estaría dispuesto a estudiarla a fondo.
Históricamente, clubes mexicanos compitieron en la Copa Libertadores entre 1998 y 2016, con actuaciones destacadas de equipos como Cruz Azul, Chivas y Tigres, que incluso alcanzaron fases finales e instancias decisivas frente a gigantes sudamericanos. Este legado competitivo y la visión de convertir la competición en algo más global— es uno de los motivos que impulsa a la CONMEBOL a considerar la inclusión de nuevos participantes fuera de Sudamérica.
El propio Domínguez ha sido claro al expresar que la decisión no depende exclusivamente de Sudamérica. Para que clubes de Liga MX y MLS participen en la Libertadores, primero debe haber consenso y acuerdos formales con la CONCACAF, la confederación que agrupa a las asociaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Según Domínguez, la coordinación entre confederaciones es esencial, así como la gestión de calendarios y aspectos logísticos que históricamente complicaron la participación de clubes de fuera de la CONMEBOL.
Además, el tema ha ganado tracción mediática y de opinión pública. Figuras como Jorge Mas, propietario de Inter Miami de la MLS, han declarado que es un “sueño” ver a su club competir en la Libertadores, en especial con jugadores de alto perfil como Lionel Messi, aunque aún no haya planes concretos para su inclusión en ediciones inmediatas del torneo.
A pesar del entusiasmo, quedan desafíos significativos:
- Coordinación entre confederaciones: La CONCACAF debe liderar y aprobar cualquier formato que permita este regreso.
- Calendarios y logística: Las distintas temporadas de liga y compromisos internacionales complican la participación regular de equipos de fuera de Sudamérica.
- Aspectos reglamentarios y comerciales: Deben establecerse mecanismos claros sobre cupos, clasificación y distribución de derechos de transmisión.
En síntesis, la declaración de la CONMEBOL representa una apertura inédita que reaviva la posibilidad de un fútbol continental más integrado en las Américas, aunque todavía depende de negociaciones interconfederativas y acuerdos institucionales para que se materialice.

