Por Elvis Sosa
La jornada dejó un duelo vibrante que terminó 1-1 entre LA y New York City FC, en un partido que tuvo de todo: gol tempranero, expulsión determinante y un penal que cambió el rumbo del encuentro.
El encuentro comenzó de manera explosiva. Apenas al minuto 2, João Klauss sorprendió con una definición que silenció a la defensa rival y puso en ventaja a LA cuando el partido recién comenzaba. El tanto obligó a NYC a adelantar líneas y asumir el control del balón en busca del empate.
Durante gran parte del primer tiempo, LA logró sostener la ventaja gracias a su orden defensivo y transiciones rápidas. Sin embargo, el partido dio un giro en el complemento.
Al minuto 64, Carlos Garcés vio la tarjeta roja, dejando a su equipo con diez jugadores en un momento clave. La expulsión desestabilizó el planteamiento táctico y abrió espacios para el conjunto neoyorquino.
Dos minutos después, al 66’, llegó la jugada decisiva: penal a favor de NYC. Nicolás Fernández no falló desde los once pasos y decretó el 1-1 definitivo.
Con un hombre menos, LA resistió los minutos finales ante la presión constante de NYC, que buscó el segundo tanto sin éxito. El empate deja sensaciones encontradas: LA lamenta la expulsión que cambió el partido, mientras que NYC rescata un punto valioso tras ir en desventaja desde el arranque.

