
En un hecho que sorprendió tanto a locales como a observadores internacionales, el desierto de Al-Jawf en Arabia Saudita ha sido cubierto por un manto blanco de nieve, transformando sus cálidas dunas en un inusual paisaje invernal. Las imágenes que circulan muestran la vasta extensión de arena cubierta de nieve y granizo, algo impensable en una de las regiones más áridas del planeta.