El misionero valenciano Enrique Alagarda, que radica en Honduras desde hace más de 25 años, solicitó ayuda a la Fundación Ad Gentes del Arzobispado de Valencia en España para que la radio católica “Kupia Kumi” – Radio Paz pueda seguir emitiendo su señal con energía renovable.
Esta radio no solo es un medio de comunicación, sino un instrumento clave para la evangelización, la formación y la supervivencia de las comunidades aisladas y de difícil acceso en la región de La Mosquitia, dijo Alagarda.
Alagarda pertenece a la Congregación de la Misión, conocida como los Padres Paúles, y explicó que necesitan cambiar el techo de madera, instalado hace más de 20 años, por uno metálico que sea más seguro y duradero para instalar paneles solares.
Esta iniciativa sigue la línea de la Iglesia en la búsqueda de estrategias que contribuyan a frenar el cambio climático.
«Esto es esencial debido a la inestabilidad de la energía eléctrica en La Mosquitia, afectada por la meteorología, las constantes lluvias y la humedad», afirmó Alagarda.
La solicitud de ayuda es para la compra de materiales y la mano de obra técnica necesaria para realizar los trabajos.

La radio
Para la comunidad, la radio es un instrumento esencial para el trabajo evangelizador, ya que se emiten eucaristías diarias y catequesis en la lengua misquita.
Además, Radio Paz es vital para el trabajo social, ayuda a emitir mensajes y colaboraciones en una región donde la telefonía móvil solo cubre al 15-20% de la población.
«Este es el único medio de comunicación sostenible en La Mosquitia, con más de 25 años de funcionamiento continuo, a diferencia de otros proyectos de ONG que no han perdurado», señala.
Luchan contra el narco
La parroquia de San José, dirigida por Alagarda, también enfrenta el grave problema del narcotráfico, que ha desestabilizado esa región del nororiente de Honduras.
En respuesta, han implementado programas de formación y prevención para jóvenes y niños, ofreciendo oportunidades educativas y actividades como cursos de guitarra, soldadura e informática.
En el ámbito ambiental, la parroquia trabaja contra la deforestación y la invasión de tierras indígenas y la creación de un circuito medioambiental y proyectos de voluntariado para educar y reforestar la región.
Enrique Alagarda, nacido en Monteolivete, Valencia, y ordenado en 1991, hace un llamado para continuar su misión en La Mosquitia, resaltando que un pequeño sacrificio puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas necesitadas.
La parroquia de San José abarca unas 80 comunidades y una población de 60,000 habitantes, de los cuales más de la mitad son católicos.
Con solo dos sacerdotes, dependen de casi 190 delegados de la Palabra y 160 catequistas para mantener su misión.

