Por Elvis Sosa
El Derby d’Italia de la Serie A dejó un espectáculo vibrante y cargado de dramatismo. Inter se impuso 3-2 ante Juventus en un duelo lleno de intensidad, polémica y emociones hasta el último minuto. El conjunto nerazzurro reafirma así su impresionante campaña (20-1-4) y consolida su candidatura al título.
El partido comenzó con un ritmo frenético. Andrea Cambiaso abrió el marcador al minuto 17, adelantando a Juventus y silenciando momentáneamente a la afición local. Sin embargo, la reacción del Inter fue inmediata. A los 26 minutos, el propio Cambiaso volvió a aparecer en el marcador, esta vez marcando en propia puerta (EC), devolviendo la igualdad al encuentro.
El momento clave del partido llegó al minuto 42, cuando Pierre Kalulu fue expulsado tras una acción polémica que dejó a Juventus con diez hombres antes del descanso. Esa inferioridad numérica condicionó el desarrollo del segundo tiempo.
Inter aprovechó la ventaja. Al 76’, Pio Esposito culminó una jugada colectiva para poner el 2-1, desatando la euforia en el estadio. Pero Juventus, fiel a su historia competitiva, reaccionó con carácter y encontró el empate al 83’ gracias a Manuel Locatelli.
Cuando parecía que el empate sería definitivo, apareció Piotr Zielinski al minuto 90 para marcar el 3-2 final, sellando una victoria agónica y desatando la locura nerazzurra.
Inter demuestra temple, profundidad de plantilla y mentalidad ganadora. Juventus (13-7-5), pese a la derrota, dejó claro que seguirá siendo un rival incómodo en la pelea por los puestos altos.

