Por Elvis Sosa
A partir de este miércoles, el Departamento de Estado comenzará a implementar una nueva normativa que suspende el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, ampliando de forma significativa las restricciones migratorias vigentes en Estados Unidos.
Esta medida se suma a políticas anteriores que ya bloqueaban el trámite de visas de inmigrante para personas provenientes de 40 países, una cifra que equivalía aproximadamente a uno de cada cinco inmigrantes legales. Con la nueva disposición, el alcance de la prohibición aumenta de manera drástica.
De acuerdo con un informe del Cato Institute, el número total de nacionalidades afectadas asciende ahora a 93, lo que representa el 42% de los países existentes en el mundo. Estas nacionalidades concentran casi la mitad de los inmigrantes que ingresaron legalmente a Estados Unidos durante 2024.
El reporte estima que, en total, alrededor de 324,000 inmigrantes legales quedarían excluidos por esta política, lo que equivale al 48% del total de personas que inmigran legalmente al país. Entre los países incluidos en la nueva prohibición figuran Colombia, Brasil, Guatemala y Nicaragua, mientras que otros como Cuba y Venezuela ya estaban previamente afectados por restricciones similares.
El Cato Institute cita además un memorando del Departamento de Estado obtenido por Fox News, en el que no se contemplan excepciones a la nueva normativa, salvo para quienes soliciten visas temporales. Según el documento, la política se mantendrá de forma indefinida hasta que el Departamento realice una reevaluación del procesamiento de visas de inmigrante.
Las restricciones alcanzan ahora a países de todas las regiones del mundo, incluyendo América del Norte, América del Sur, Europa, Asia, África y Oceanía. Aunque en algunos casos la prohibición ya estaba en vigor, en otros países comenzará a aplicarse oficialmente a partir del 21 de enero.
El informe destaca que África es el continente más impactado por la medida, con 39 nacionalidades afectadas, lo que representa cerca del 70% de los países africanos. No obstante, el impacto es aún mayor en términos de solicitantes, ya que aproximadamente el 90% de los ciudadanos africanos que buscan una visa de inmigrante quedarían vetados por la nueva política.

