Mientras tanto, los neoyorquinos están respondiendo a la decisión de la administración Trump de aplicar nuevos aranceles.
«En Nueva York y en todo el noreste, los costes del gas y la electricidad podrían dispararse. Los aranceles sobre la madera y los materiales de construcción canadienses dispararían los costes de la vivienda y paralizarían la construcción. Estos aranceles interrumpirán las cadenas de suministro, ralentizarán la producción y costarán puestos de trabajo», afirma.
«Y cuando otros países devuelvan el golpe, nuestras pequeñas empresas, agricultores y fabricantes sufrirán las consecuencias», agreg’o
«Los miembros republicanos de la delegación de Nueva York en el Congreso tienen una elección: defender a sus electores o dejar que la Administración apruebe esta política desastrosa. Insto a los neoyorquinos a que les llamen con un mensaje claro: no al impuesto por la puerta de atrás», concluye su comunicado.
Los nuevos aranceles del presidente Trump entrarán en vigor el martes.

