Redacción LVDH
La fe y el arte se fusionaron este miércoles en la capital industrial. Equipos municipales de la administración del alcalde Roberto Contreras transformaron la Tercera Avenida, frente a la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol, en un lienzo gigante de colores mediante la elaboración de tradicionales alfombras de aserrín.
Esta iniciativa, que busca rescatar las tradiciones religiosas más emblemáticas de Honduras, fue ejecutada con esmero por colaboradores del Instituto Municipal de Educación Especial (IMDEE) y la Gerencia de Desarrollo Socioeconómico.
Un mensaje de paz y espiritualidad
Las obras de arte efímero no solo cautivaron por su estética, sino por su profundo simbolismo. Los diseños se centraron en temas de espiritualidad, serenidad y tranquilidad, destacando la imagen de Jesucristo y la cruz como símbolos del sacrificio y el amor universal.
«Estamos muy contentos de traer esta tradición a San Pedro Sula. Antes solo las veíamos en Comayagua o Tegucigalpa, pero el alcalde y su esposa, Zoila de Contreras, decidieron darle esta alegría y fervor a los sampedranos», expresó Jorge Alberto Ávila, director del IMDEE.
La transformación del centro de la ciudad no pasó desapercibida para quienes transitaban por la zona. Los peatones se detuvieron a admirar el detalle y el esfuerzo de los artistas municipales.
- Marlene Moreno, vecina de la ciudad, reaccionó emocionada: «Nunca había visto algo tan precioso aquí en San Pedro. Es una tradición que me ha llamado mucho la atención por el arte de las personas que participaron».
Con este despliegue de color, San Pedro Sula se suma a las ciudades referentes de la Semana Mayor en el país, promoviendo espacios de reflexión y convivencia cultural para las familias que se quedan en la ciudad durante el feriado.

