Por Elvis Sosa
El regreso de Gabriel “Gabigol” Barbosa al Santos tuvo lugar este lunes en la emblemática Vila Belmiro, una presentación que combinó expectativas, emoción y un claro mensaje de exigencia por parte de los hinchas organizados. El delantero brasileño, de 29 años, fue recibido como uno de los refuerzos más importantes del club para la temporada 2026, tras concretarse su llegada en calidad de préstamo desde el Cruzeiro, equipo que lo cedió hasta finales de año.
Durante la conferencia de prensa, en un hecho que tomó por sorpresa tanto a periodistas como a dirigentes presentes, tres miembros de la barra organizada del Santos, conocida como “Sangue Joven”, subieron al estrado para hablar directamente con Gabigol. En medio del acto oficial, uno de ellos le entregó una gorra y una camiseta, mientras que otro lanzó un mensaje contundente: “Estás en deuda con nosotros. Vos sabés cómo son las cosas”, una frase captada en video que reflejó la presión que existe sobre el delantero desde las tribunas.
La escena se volvió tensa porque lo que en principio debió ser un acto protocolar se convirtió también en una advertencia pública sobre las expectativas de la afición organizada, que dejó claro que la relación con el futbolista dependerá de su entrega y rendimiento en el campo. Aunque el gesto incluyó la entrega de obsequios simbólicos, el trasfondo del mensaje fue percibido como un llamado a compromiso y resultados inmediatos.
A pesar del clima, Gabigol expresó su alegría por volver a vestir la camiseta del club en el que se formó y compartirá ataque con figuras como Neymar Jr., con quien espera formar una dupla ofensiva destacada esta temporada. El delantero también habló de su deseo de ayudar al equipo a competir en torneos nacionales e internacionales, incluyendo el Campeonato Paulista y la Serie A de Brasil, así como de su ambición de que ambos jugadores puedan contribuir al regreso de Neymar a la selección brasileña para la Copa del Mundo 2026.
Este episodio marcó un inicio de etapa con matices, combinando la ilusión por un regreso esperado con la presión de una hinchada que exige compromiso desde el primer día en el que Gabigol vuelve a ser oficialmente parte del Santos.

