Adastra, el superyate más espectacular del mundo cuesta 11 millones de euros

Fuente: Expansion

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Este increíble 'tridente' acuático tiene 42 metros de eslora, 16 de manga y capacidad para seis tripulantes y hasta nueve pasajeros.

Se llama Adastra y ha sido definido como el superyate más espectacular del mundo, ganando el galardón al diseño más innovador en los premios World Superyacht en 2013, un año después de ser botado. Y si revisando tus cuentas te sobran unos 11 millones de euros (12 millones de dólares), ahora puedes hacerte con él, pues acaba de ser puesto en el mercado mundial de los superyates.

Su coste puede ser considerado una ganga, pues su dueño, el potentado Antony Marden, invirtió alrededor de 20 millones de dólares (unos 18 millones de euros) en su fabricación. Marden tiene un ‘pequeño’ negocio de logística marítima, gracias al que, por ejemplo, pudo hacerse con la Corporación Marítima Nacional de Filipinas cuando esta fue nacionalizada en 1988. Almacenes para comercio marítimo, gestión de navieras, turismo, administración de aduanas, contenedores… cualquier cosa alrededor del mundo del transporte sobre el líquido elemento es ‘tocada’ por el negocio familiar que iniciase su abuelo en 1925.

Este increíble ‘tridente’ acuático de 42 metros de eslora, 16 de manga y capacidad para seis tripulantes y hasta nueve pasajeros, alcanza los 22,5 nudos de velocidad, casi como algunos de los trimaranes de carreras más rápidos del mundo. Y, sin embargo, aunque todo ello sea admirable, no supone su principal característica, porque además de ser increíblemente bello es excepcionalmente eficiente, pudiendo realizar la mitad de una vuelta al mundo, es decir, 18.000 kilómetros (9.000 millas náuticas), sin realizar paradas para cargar combustible.

Vista trasera de Adastra.

Parte de la ‘culpa’ la tiene su increíble ligereza que fija la báscula en sólo 52 toneladas (antes de combustible y agua) y que le permite consumir sólo 4,5 galones a la hora (unos 25 litros) a una velocidad mínima de crucero de 10 nudos (unos 18,5 km/h). Los materiales han sido clave principal en este apartado, con un casco de Kevlar y fibra de vidrio y una superestructura en nido de abeja realizada casi completamente en fibra de carbono.

No obstante, su único motor turbodiésel Caterpillar C18 de 1.080 CV mantiene cruceros de 17 nudos sin pestañear. A él le acompañan como tren de potencia de emergencia dos motores Yanmar de 110 CV, por si fuera necesario. También cuenta con dos embarcaciones auxiliares, una lancha de cinco metros de eslora a popa y otra de tres en un garaje que se encuentra bajo la cubierta y cuya puerta abatible funciona como plataforma de natación o buceo.

Cubierta del yate.

Parece que no lo hicieron mal los ‘chicos’ de McConaghy Boats en la construcción y mucho menos el equipo británico de diseño de Suttleworth Design. Aunque los interiores de Jepsen Design no desentonan en absoluto, ofreciendo el más exquisito de los ambientes. Como ejemplo, comentar que los tres camarotes cuentan con sauna y jacuzzi propio. Se tardó cinco años en construirlo con el trabajo de más de 350 personas entre ingenieros, diseñadores y trabajadores. ¿El resultado? Pues por ejemplo es posible controlar todo su sistema informático a una distancia de 50 con un teléfono móvil. Creo que voy a revisarme los bolsillos…

La sala de estar del interior.
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