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Un Homenaje Póstumo a Céleo Álvarez Casildo

Hoy es una ocasión trascendental cuando celebramos el 61 cumpleaños celestial de Céleo Álvarez Casildo, un icónico líder Garífuna, un guerrero cultural, activista de los derechos humanos y promotor de justicia, quien llevo su causa internacionalmente para luchar por la falta de oportunidades e invisibilidad de su Pueblo. Céleo Álvarez Casildo ocupa un lugar preponderante en la historia del movimiento de personas Afrodescendientes en América Latina y en todo el mundo.

Céleo Álvarez Casildo (9 de marzo de 1959 a 11 de abril de 2016), fue un activista hondureño de derechos humanos, dedicado a promover el respeto por los derechos humanos, la autodeterminación de los afrodescendientes, promover la inclusión social y mejorar su calidad de vida. Sus ideales y su lucha fueron en busca de lo que él llamó “Voces que Acallen el silencio perpetuado durante más de cinco siglos”. Céleo se convirtió en el portavoz y líder más visible del Movimiento de Afrodescendientes de América Latina y es reconocido como uno de los líderes de la Diáspora africana contemporánea más influyentes.

Según el presidente Barack H Obama, “No puedes seguir solo gritándole a tus adversarios y no puedes negarte a enfrentarte porque eso podría comprometer la pureza de tu posición, el valor de los movimientos sociales y el activismo es llevarte a la mesa, entrar en la habitación y luego tratar de averiguar cómo se va a resolver este problema. Entonces tienes la responsabilidad de preparar una agenda que se pueda lograr, que pueda institucionalizar los cambios que buscas y comprometer al otro lado”. Céleo Álvarez Casildo fue un maestro en esta estrategia. Los siguientes párrafos describen cómo la aplicación de esta estrategia lo catapultó desde lustrabotas hasta convertirse en uno de los líderes de la diáspora africana más influyentes.

Céleo Álvarez Casildo nació en Plaplaya, en el municipio de Juan Francisco Bulnes, en la Mosquitia, Honduras el 9 de marzo de 1959. Era el hijo menor de sus padres, Martín Álvarez Centeno y Cristina Casildo de Álvarez. Se mudó a la ciudad portuaria de La Ceiba a temprana edad para trabajar como asistente de carpintería de su padre y, a veces, trabajó como lustrabotas en el Parque Central de La Ceiba. Completó su educación primaria en la escuela Guadalupe de Quezada. Fue el primer miembro de su familia en asistir a la universidad y se graduó con un título en Economía Agrícola en el Centro Universitario Regional de la Costa Atlántica de la Universidad Autónoma de Honduras. En 2011, fue galardonado con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de la República de Chile y la Universidad Euroamericana Marqués de Santillana, por su trabajo en favor del pueblo Garifuna.

La carrera organizadora de Céleo comenzó a la tierna edad de 19 años cuando fue elegido presidente del Sindicato de Trabajadores de la Medicina, Hospitales y Similares (SITRAMEDHYS). Logró muchos avances en la lucha por las conquistas de este sindicato. De 1988 a 1992 fue fiscal del Comité Ejecutivo de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Honduras (FESITRANH).

Los años ochenta fueron una época de democracia limitada porque el poder estaba en manos de los militares y los gobiernos civiles simplemente estaban cumpliendo sus órdenes. La represión y la persecución política de los años ochenta limitaron la movilización de grupos populares.

Céleo fue víctima de tal represión y fue destituido de su cargo, sin derecho a prestaciones laborales ni ningún otro beneficio. También fue víctima de persecución, lo que lo obligó a abandonar el país durante unos meses.

1992, con la celebración del 500 aniversario del Descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón, llamado “El Encuentro entre Dos Mundos”, fue un año decisivo para las organizaciones de personas Indígenas y Afrodescendientes de las Américas. Los Indígenas protestaron que no era motivo de celebración, que no había sido un “encuentro” sino una destrucción masiva de los pueblos nativos y sus culturas y la toma de sus tierras. Las personas Afrodescendientes se opusieron porque no solo los europeos y los Indígenas se pusieron en contacto, sino también millones de africanos fueron traídos al Nuevo Mundo y se les hizo sufrir la pérdida de su libertad, idiomas, culturas, religiones y, a veces, sus vidas, por causa de este evento.

Tras el regreso de Céleo a Honduras y con un espíritu renovado e impulso para iniciar un nuevo movimiento organizador para luchar por el desarrollo integral de las comunidades Afrodescendientes y contribuir al logro de un perfil de dignidad para las mujeres y los hombres de ascendencia africana en Honduras. La reivindicación de los derechos de los Afrodescendientes, quienes, en su opinión, habían sido excluidos e invisibilizados por el Estado. Socializó la idea con los otros miembros fundadores, y poco a poco más hombres y mujeres se unieron al movimiento, en busca de voces que acallen el silencio perpetuado durante más de cinco siglos.

Así fue como nació la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), el 25 de enero de 1992. El 27 de mayo de 1994, la organización fue registrada como una entidad legal. Entre sus objetivos estaban: Luchar por el desarrollo integral de las comunidades Afro hondureñas y contribuir a la construcción de un perfil de dignidad de mujeres y hombres afrodescendientes en Honduras. ODECO se formó para responder a las necesidades de la población Afrodescendiente de Honduras (garífuna, criolla o de habla inglesa y coloniales), una población marginada y excluida de los planes y procesos de desarrollo del país. Su misión era promover el respeto por los derechos humanos, la autodeterminación de los pueblos, promover la inclusión social y mejorar la calidad de vida de las personas Afrodescendientes.

La visión era ser la institución de mayor referencia en las Américas del pueblo Afrohondureño de, que luchó por un desarrollo integral sostenible con identidad de las comunidades y poblaciones, realizando incidencia a favor del respeto, la promoción de los derechos humanos y la inclusión en los procesos de desarrollo del país, fortaleciendo las alianzas, la diversidad cultural y la solidaridad entre los Pueblos.

Del 25 al 27 de agosto de 1995, Afrodescendientes de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Belice y Honduras se reunieron en Dangriga, Belice para establecer una plataforma de unidad y organización como base para la identificación y solución definitiva de los problemas. de la comunidad negra centroamericana. Esta reunión fue el resultado de las discusiones celebradas en 1994 entre el Consejo Nacional Garífuna de Belice y la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO) de Honduras. El resultado de esta reunión fue la Organización Negra Centroamericana (ONECA), con su oficina principal en La Ceiba, Honduras.

El 24 de marzo de 1996, las diversas organizaciones Garífunas hondureñas se reunieron en La Ceiba, Honduras, para discutir la creación de una organización Nacional Negra que coordinaría todos los temas relacionados con la comunidad negra y buscaría sus soluciones del Gobierno. Se tomó la decisión de redactar una propuesta para la conmemoración del Bicentenario, que se presentaría al presidente hondureño, Carlos Roberto Reina. Céleo Álvarez Casildo se ofreció a escribir la propuesta. El resultado de esta reunión, fue la creación de la Coordinadora de Organizaciones Negras.

El 10 de abril de 1996, la Coordinadora de Organizaciones Negras presentó su propuesta al Ministro de Asuntos Culturales de Honduras y al Congreso Nacional el 11 de abril de 1996. La propuesta destacó varios logros de los ciudadanos Garífunas y la forma en que los Garífunas habían contribuido al desarrollo de Honduras.

La propuesta establecía que el Bicentenario debería servir como una oportunidad para evaluar la situación política, social y económica del Pueblo Garífuna a medida que nos acercábamos al siglo XXI. La organización se reunió con el Presidente Reina el 22 de abril de 1996, en el Palacio Presidencial, donde expresó su apoyo a la propuesta. El 30 de mayo de 1996, el Congreso Nacional de Honduras emitió el Decreto No. 70-96 que declaraba lo siguiente: 1997 como el año del Bicentenario Garífuna, el 12 de abril como Día Garífuna. El Decreto se publicó en la edición del 5 de agosto de 1996 de la publicación oficial del gobierno La Gaceta.

El 11 de octubre de 1996, la Coordinadora de Organizaciones Negras con el liderazgo de Céleo organizó la La Marcha de los Tambores, un hito histórico en la lucha por la reivindicación de las tierras del Pueblo Garífuna de Honduras. Se estableció un Acuerdo con el Gobierno mediante el cual se comprometió a resolver en definitiva la Titulación, Saneamiento y Dotación de Tierras para las Comunidades Garifunas y Negras en general, en un tiempo máximo de 10 meses. El resultado fue la titulación de más de 32 mil hectáreas de tierras comunitarias y la creación de la Comisión de Titulación. Además, lanzaron una campaña de concientización dirigida a la población sobre el valor económico, social y cultural de la Tierra, instándoles a no venderla.

Además, planearon presentar una demanda internacional contra el Gobierno de Honduras por la violación de los derechos de las Comunidades Garifunas sobre la Tenencia de la Tierra, incumplimiento del Acuerdo del 11 de octubre de 1996 y la violación al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo O.I.T., sobre los derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, del cual es signatario el Gobierno de Honduras y entro en vigencia desde el mes de mayo de 1994.

Emisión del Decreto Legislativo 18-2006, “Convención Para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial”, también se logró la ratificación de la Convención Internacional Contra todas las Formas de Discriminación Racial, Racismo, Xenofobia y otras Formas Conexas de Intolerancia, el Decreto Legislativo 330-2002 que declara Abril Mes de la Herencia Africana en Honduras, el Decreto Ejecutivo 002-2004, que crea la Comisión Nacional Contra la Discriminación Racial, el Racismo y otras formas Conexas de Intolerancia, el Decreto Ejecutivo 004-2006, que crea el Premio Nacional Mes de la Herencia Africana en Honduras, en cinco categorías, Apoyo económico del gobierno a 50 empresarios y empresarias Afrohondureñas del turismo por medio del llamado Fondo de Prosperidad.

Nombramiento de personas afrodescendientes en cargos de dirección política: Lic. Salvador Suaso, Sub-Secretario de Estado en los Despachos de Cultura, Artes y Deportes, el Profesor José Medina Ruiz, Ministro Asesor de las Etnias, Elección de 5 Afrohondureños(as) como Diputados del Congreso Nacional, la Creación del Centro de la Cultura Garinagu de Honduras y la emisión del Decreto Ejecutivo 09-2007, también mencionamos las numerosas becas para la profesionalización de la juventud Afrohondureña en el extranjero, particularmente en Cuba y en los Estados Unidos de América.

Céleo es reconocido como uno de los líderes de la Diáspora africana contemporánea más influyentes. Aparece en Afro-Latino América de la Universidad of Pittsburg: Figuras Históricas y Contemporáneas, una guía para la clase de Afro-Latino América. La Guía incluye información y recursos para el estudio de la historia de las personas afrodescendientes en América Latina y Brasil desde 1500 hasta el presente.

El 29 de marzo de 2017, en conmemoración del “Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos”, la Organización de los Estados Americanos celebró un homenaje póstumo para honrar su legado. Durante la reunión de la OEA, presidida por el embajador Leonidas Rosa Bautista, Representante Permanente de Honduras ante la OEA, se mostraron momentos relevantes de la vida y obra del hondureño fallecido en abril del 2016.

En 2000, fue el Coordinador General de la Cumbre Continental para el Desarrollo de las Comunidades y Poblaciones Afroamericanas, que tuvo lugar en la Ciudad de La Ceiba, Honduras, del 27 al 30 de noviembre. Céleo fue Docente del Instituto Superior de Estudios Afro, Montevideo, Uruguay. Coordinó la Primera, Segunda y Tercera Conferencia Nacional de Solidaridad contra el Racismo y la Exclusión en Honduras.

Céleo fue miembro del Comité de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de las Américas en la Tercera Conferencia Mundial Contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas conexas de Intolerancia, en Durban, Sudáfrica, del 1 de agosto al 8 de septiembre de 2001.

Participó en varias reuniones con líderes mundiales, que llevaron a la Asamblea General de la ONU en una Resolución (64/169) adoptada el 18 de diciembre de 2009, proclamando que el año que comienza el 1 de enero de 2011 es el Año Internacional de los Afrodescendientes. Con miras a fortalecer las acciones nacionales y la cooperación regional e internacional en beneficio de los Afrodescendientes en relación con su pleno disfrute de los derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos, su participación e integración en todos los aspectos políticos, económicos, culturales y sociales, aspectos culturales de la sociedad, y la promoción de un mayor conocimiento y respeto de su diversidad cultural. 2011 también marcó el décimo aniversario de la Conferencia Mundial Contra el Racismo (también conocida como la Conferencia de Durban)

Bajo el liderazgo de Céleo Álvarez, la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO) y el Comité Internacional de la Sociedad Civil organizaron la Primera Cumbre Mundial de los Afrodescendientes para conmemorar el Año Internacional de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos para el Año Internacional de los Afrodescendientes. La Primera Cumbre que se realizó del 18 al 20 de agosto en La Ceiba, Honduras, reunió a representantes de 44 países de las Américas, África, Europa y Asia; más de 1,000 personas, entre ellos delegados, jefes de misión, trabajadores humanitarios, diplomáticos, representantes de organizaciones internacionales como la ONU, la OEA, la Unión Europea, la Unión Africana y el Sistema de Integración Centroamericana, funcionarios gubernamentales y lideres de comunidades Afrodescendientes hondureñas.

Los participantes de la Cumbre apoyaron iniciativas para mejorar las condiciones de vida de todas las personas Afrodescendientes en todo el mundo; para acabar con la discriminación racial; para asegurar que haya justicia; y asegurar que los jóvenes tengan acceso a educación y salud de calidad.

La Primera Cumbre adoptó una Declaración y un Plan de Acción, documentos clave que buscan trazar un curso hacia el desarrollo integral sostenible con la identidad de los grupos de Afrodescendientes en el mundo. Estos instrumentos requieren la declaración de una década para los Afrodescendientes, el establecimiento de un fondo de desarrollo para los Afrodescendientes y el establecimiento de un foro o parlamento para los asuntos de los Afrodescendientes dentro de las Naciones Unidas, entre otros.

Dos años después, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó Decenio Internacional de los Afrodescendientes, que comenzará el 1 de enero de 2015 y terminará el 31 de diciembre de 2024, con el tema “Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo”

Céleo Álvarez Casildo murió el 11 de abril de 2016 a la edad de 57 años, después de haber sido diagnosticado con cáncer de garganta.

Al celebrar el 61 cumpleaños de Céleo Álvarez Casildo, concluiré con una de sus citas: “La mayor recompensa es cuando contribuimos a resolver un problema y beneficiamos a miles de personas”. No hay duda de que Céleo Álvarez Casildo promovió el respeto por los derechos humanos y la autodeterminación de las personas Afrodescendientes, han beneficiado a los aproximadamente 200 millones de personas Afrodescendientes en América Latina y el Caribe. ¡Feliz cumpleaños celestial 61!

Sources:
ODECO Blog
The Department of International Law
Organization of American States (OAS)
Melissa Morales, Afro-Descendants Deserve to Be Counted America’s Quarterly, September 27, 2011
Afro Europe International Blog

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¡Viva Garifuna! ¡No sólo Sobrevivimos, Sino Que También Hemos Prosperado!

Por José Francisco Ávila

Es con gran honor que escribo hoy 12 de abril de 2021, para conmemorar el 224 aniversario de la llegada de los 2.026 Ancestros garífunas a la isla de Roatán, Honduras, el 12 de abril de 1797.

El 18 de mayo de 1797, 1.465 cruzaron a tierra firme de Honduras, que había sido colonizado por los españoles. Desde allí se dispersaron a lo largo de las costas atlánticas de Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua, para establecer la actual Diáspora Garífuna y sus descendientes.

Esta conmemoración es la culminación del Mes de la Herencia Garífuna Americana en Nueva York, que celebra las contribuciones importantes y únicas de la comunidad garífuna al distrito del Bronx, a la ciudad y estado de Nueva York y a la nación en su conjunto.

A través del proceso de migración, el Pueblo Garífuna se ha establecido en varias ciudades estadounidenses. Hoy en día, la ciudad de Nueva York es la sede de la población garífuna más grande fuera de Centroamérica con un estimado de 225,000 viviendo en el sur del Bronx, Brownsville y el este de Nueva York en Brooklyn, y Harlem.  Cada año este día sirve como un importante recordatorio de la rica historia y patrimonio que es una parte intrínseca de esta comunidad, y de la historia de los Estados Unidos.

Al concluir la 12va edición del Mes de la Herencia Garífuna Americana en Nueva York 2021, me gustaría citar algunos de sus logros clave:

  • ¡Ha llevado a la Comunidad Garífuna de Nueva York, desde la oscuridad hasta el pináculo del reconocimiento en la “Capital del Mundo y “El Empire State”!
  • A pesar del traslado forsozo y la diáspora posterior, nuestra cultura tradicional sobrevive hoy en día.
  • Hemos resucitado la cultura garífuna a imagen de su gloria pasada, recuperando nuestra historia por el bien de nuestro futuro.
  • Nos hemos convertido en los sujetos de nuestra propia historia, más que en objetos de otras personas.
  • Somos resistentes en nuestra búsqueda de mantener nuestra identidad cultural.
  • Nos hemos enfrentado a la erosión de la cultura garífuna en el corazón de las comunidades modernas.
  • Nos hemos definido de la manera más global posible como Garífuna/Garinagu.
  • Hemos demostrado que la modernización no tiene por qué implicar sacrificar todo lo que es valorado, pero tampoco las personas deben ser excluidas de los beneficios del mundo moderno.

“Mes de la Herencia Garífuna Americana: Una celebración sociopolítica transformadora y empoderadora de la resiliencia histórica Garífuna. Tomás Alberto Ávila

La historia del pueblo garífuna ha sido de lucha y determinación para sobrevivir en un momento en que muy pocos pueblos, o naciones, fueron capaces de resistir la embestida del colonialismo y la esclavitud. ¡No sólo hemos sobrevivido, sino que también hemos prosperado, llevando lo mejor de nuestra historia al futuro! Viva Garifuna, Grande es Nuestra Historia, Grande Nuestro Legado.

¡Feliz Mes de la Herencia Garifuna 2021!
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Juan José Laboriel El Legendario Actor Garífuna Hondureño

Por José Francisco Ávila

En honor al Mes de la Herencia Garífuna Americana y la 93va edición de los Premios de la Academia 2021 Oscar, presentamos una breve historia de Juan José Laboriel (13 de julio de 1906 – 1 de mayo de 1997), el legendario músico, cantante y actor garífuna nacido en Trujillo, Honduras. Fue actor durante la Época de Oro del cine mexicano y participó en más de 28 películas mexicanas. Estuvo casado con Francisca López de Laboriel, actriz, conocida por Slaughter (1972) y El Derecho de Nacer (1966).

Laboriel fue actor durante la Época de Oro del cine mexicano entre 1933 y 1964, cuando la industria cinematográfica mexicana produjo obras de excelente calidad y comenzó a explorar otros géneros como la comedia, el romance y el musical. Obtuvo reconocimiento internacional y se convirtió en el centro de las películas comerciales en América Latina.

Filmografia
Juan José Laboriel participó en más de 28 películas mexicanas entre 1938 y 1972, entre ellas: “La Selva de Fuego” (1945), “La mulata de Córdoba” (1945), “María Magdalena” (1946), Reina de reinas: La Virgen María ”(1948),” Furia roja (1951), “Alma de acero” (1957), “Barú, el hombre de la selva” (1962) “Alma Llanera” (1965), “El tunco Maclovio” ( 1970), “Jesús, el niño Dios”, (1971), “Mamá Dolores” (1971 ”,“ Operación masacre ”(1972) y“ La vida de nuestro señor Jesucristo ”(1980).

Discografia
Laboriel escribió la letra de la exitosa canción “Misterio” para la película “Alma Llanera” y “La Barrumba Lumba” para la película “Angelitos negros”. Fue uno de los pocos actores de color de la época dorada del cine mexicano.

Según Luis Jaime Chapa, Juan José Laboriel formó parte de un trío llamado Xochimilco en 1946. El conocido porro “El Gallo Tuerto”, fue incluido en un disco de 78 rpm grabado por Juan José Laboriel en 1947 para el sello Imperial, acompañado de la orquesta del sello. En la película “Alma Llanera”, Laboriel interpreta la canción “Quiéreme mucho”, de Gonzalo Roig, acompañado de su guitarra mientras uno de los protagonistas, Antonio Aguilar, escucha con nostalgia la canción. La película fue dirigida por Antonio Aguilar, Flor Silvestre, Manuel Capetillo y Manuel Dondé, entre otros.

Familia
La familia de Juan José Laboriel (RIP) y Francisca López de Laboriel (RIP) es una de las familias más talentosas en la historia del entretenimiento en México, y la familia más talentosa y exitosa en la historia del entretenimiento afrodescendiente / garífuna hondureño.

Tuvieron cuatro hijos: el actor y cantante Juan José “Johnny” Laboriel López (QEPD), la actriz y cantante Francis “Fanny” Laboriel López (QEPD), la actriz y cantante Esperanza “Ela” Laboriel López y el bajista mundialmente famoso Abraham Laboriel López.

Legado
En 1996 una escuela secundaria construida en el municipio de San Fe, Colón en Honduras, fue nombrada Instituto Juan José Laboriel, resultado de una campaña iniciada por la entonces alcaldesa María Magdalena Rochez Guerrero y el finado Justo Germán Mena Loredo.

Los Oscars
Los Premios de la Academia, conocidos popularmente como los Oscar, son premios al mérito artístico y técnico en la industria cinematográfica. Están considerados como los premios más famosos y prestigiosos de la industria del entretenimiento en todo el mundo. Los premios, otorgados anualmente por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS), son un reconocimiento internacional a la excelencia en logros cinematográficos, según la evaluación de los miembros votantes de la Academia.

Fuentes
www.imdb.com, Hasta que el cuerpo aguante radio blog, Wikipedia
https://rateyourmusic.com/films/juan-jose-laboriel, sensacine.com

Performing Blackness in Mexican Cinema: Juan José Laboriel,
Roberto Carlos Ortiz, Published on Mar 1, 2018

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La Bandera Garífuna – Mes de la Herencia Garífuna-Americana

Photo: Hector Zapata David

Entre los hitos históricos de la proclamación del Mes de la Herencia Garífuna-Americana en la ciudad y el estado de Nueva York, se encuentra el izamiento de la Bandera Garífuna en el edificio municipal del condado de Brooklyn, durante la celebración de la Herencia Garífuna el 11 de abril de 2014..

La ceremonia de izamiento de la bandera fue una celebración del Mes de la Herencia Garífuna-Americana y del Orgullo Garífuna. Celebró Garífuna, la Herencia, Ascendencia, Cultura y los 200.000 Garínagu, de Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua y los Garífuna-Americanos que viven en la Ciudad de Nueva York. Nueva York es sede de la población garífuna más grande fuera de Centroamérica.

La bandera también se exhibió en el estrado de la sala del tribunal, junto a las banderas de Estados Unidos, el estado de Nueva York y el condado de Brooklyn, que sirvieron de trasfondo para el podio oficial.

Photo: Martin Bermudez

La Bandera Garifuna
Se acepta universalmente que la bandera garífuna consta de tres franjas horizontales de color negro, blanco y amarillo. Si bien existe un acuerdo general de que la franja blanca se encuentra en el centro, se debate el orden de las franjas negra y amarilla.

La ubicación de la franja amarilla se ubica en la parte superior en Honduras, Guatemala y Nicaragua. Sin embargo, en Belice, la franja negra se encuentra en la parte superior.

La primera vez que vi la bandera garífuna fue a principios de la década de 1990, en Belice con la franja negra en la parte superior. La primera vez que vi la bandera garífuna en Honduras, fue durante la conmemoración del 200 aniversario de la llegada de los garinagu a Honduras, o el Bicentenario garífuna en 1997. Fue allí donde la vi con la franja amarilla en la parte superior por primera vez. También tenía el logotipo del Bicentenario garífuna pintado en la franja central blanca. Le tome una foto, que he incluido en este escrito. Desde entonces, noté que Guatemala, Nicaragua y sus respectivas diásporas estadounidenses adoptaron el diseño hondureño amarillo, blanco y negro.

La otra cosa que recuerdo de mi estadía de dos semanas entre La Ceiba y Trujillo, fue una resistencia constante entre los jóvenes, a la colocación de la franja amarilla en la parte superior. Sintieron que, dado que el negro representa la herencia africana, debería estar en la parte superior. Sin embargo, el diseño amarillo, blanco y negro se convirtió en el estándar.

El otro debate que leí en las redes sociales es sobre los diferentes emblemas que se usan en la franja central blanca de la bandera. El primero que recuerdo haber visto fue el logotipo del Consejo Nacional Garífuna de Belice. El siguiente como mencioné anteriormente, fue el logotipo del Bicentenario Garífuna en Honduras. En 2003, Rubén Reyes diseñó un emblema para la bandera internacional garífuna que propuso para la nación garífuna.

Bien, esas son mis observaciones. La primera descripción escrita de la bandera garífuna que leí estaba en el sitio web del Consejo Nacional Garífuna de Belice y aquí está en su totalidad:

La bandera garífuna consta de tres franjas horizontales de color negro, blanco y amarillo, en ese orden, comenzando desde la parte superior. Esta bandera ha sido aceptada internacionalmente durante mucho tiempo como la bandera de la nación garífuna y los colores se han utilizado en cualquier foro donde los garífunas afirman su identidad garífuna. La bandera del Consejo Nacional Garífuna es idéntica a la bandera garífuna con la adición del logotipo de NGC (siglas en Ingles), en un círculo blanco en el centro.

Esta bandera representa una evolución que comenzó con la Sociedad Internacional Caribe de Entierro y Ayuda a los Enfermos (CIS) fundada a principios de la década de 1920, cuya bandera estaba formada por franjas horizontales de color rojo, amarillo y negro. El rojo (funati) representaba la sangre de los garífunas, el negro (würiti) la piel de los garífunas y el amarillo (dumari) la comida de los garífunas. Thomas Vincent “T.V.” Ramos agregó la franja blanca (haruti) en el centro, sustituyéndola por el rojo, cuando formó la Sociedad de Desarrollo del Caribe (CDS) más tarde en la misma década. Carib International Society, como su nombre lo indica, tenía un alcance internacional y su desarrollo parece haber sido facilitado por la convergencia de Garinagu de varios países en lugares como Puerto Barrios, donde acudieron en masa en busca de empleo con la United Fruit Company. El área de operaciones de la Carib Development Society, por otro lado, se limitó a Belice, aunque la influencia de sus iniciativas se extendió mucho más allá de las fronteras de Belice y sentó las bases para el posterior surgimiento de su sucesor, el Consejo Nacional Garífuna.

Es la bandera CDS la que se consagró como la bandera garífuna mientras que la bandera CIS quedó relegada al basurero de la historia en el sentido de que casi nadie la recuerda y parece que no hay constancia escrita de ella. Ni siquiera aparece en la fotografía de 1931 de los asistentes a una reunión del CIS en Barranco. ¿Por qué la bandera CDS y no la bandera CIS llegó a ser vista como la bandera garífuna? Se puede concluir que tuvo que ser por la fundación del Día del Desembarco Garífuna (que luego se convirtió en el Día del Asentamiento Garífuna) en 1941 por T.V. Ramos, quien también fue el fundador de la Sociedad de Desarrollo del Caribe. Esta fue la única celebración del día garífuna en el mundo, y atrajo a visitantes de otros países que vieron ondear la bandera del CDS en el contexto de las celebraciones, la vieron como la bandera garífuna y se la llevaron a casa como tal. La bandera negro, rojo y amarillo de la Carib International Society nunca se asoció con una celebración similar o incluso con un sabor internacional.

Cada comunidad garífuna en Belice tenía un Comité de Celebraciones del Día del Asentamiento Caribe / Garífuna para organizar las celebraciones. Estos Comités de celebración fueron criaturas de CDS. Fueron estos comités los que se reunieron con un mandato ampliado y se establecieron como sucursales en la fundación del Consejo Nacional Garífuna. Esto significa que el Consejo Nacional Garífuna es un descendiente directo de la Sociedad de Desarrollo Caribe y, al igual que su padre, se puede decir que el Comité o los Comités de Celebración del Día del Asentamiento son guardianes y dueños de la bandera.

¿Cuál es el significado de los colores de la bandera garífuna? Esta pregunta se ha formulado con bastante frecuencia y se han hecho algunos intentos para responderla, aunque no tengo conocimiento de ninguna explicación escrita. Ahora intentaré reconstruir lo que he escuchado, con la esperanza de que esto provoque alguna reacción que pueda contribuir a una documentación completa y comcreta del significado de los colores. Cabe señalar también que son las personas las que dan significado a los símbolos. Por lo tanto, tenemos la opción de ampliar los significados que nos hayan transmitido los creadores de las banderas CIS y CDS.

Negro
La franja negra, que se encuentra en la parte superior, representa la ascendencia africana del pueblo garífuna. La gente siempre ha reconocido la contribución africana a lo que se convirtió en el pueblo garífuna, un fenómeno que ocurrió en San Vicente a partir del siglo XVII.

Este color, a otro nivel, reconoce las penurias e injusticias que ha tenido que soportar el pueblo, sus luchas por la supervivencia y las dificultades que ha tenido que superar en el transcurso de su historia. Aparte de la experiencia del Paso Medio, que compartimos con otros negros de América, estuvo el encarcelamiento en Balliceaux, el exilio de nuestra patria vicentina tras las llamadas Guerras del Caribe y la repetición del Paso Medio en la forma de la reubicación forzosa masiva a Centroamérica.

Por duras que hayan sido estas experiencias, ayudaron a fortalecer nuestro espíritu y moldear nuestra espiritualidad que se basa en el principio de reciprocidad capturado en la canción de Malí en las palabras “Aura buni Iyaya waü, amürü nuni” – Yo para ti, abuela, y tú para mi.

Amarillo

La franja amarilla en la parte inferior de la bandera simboliza la otra mitad de la ascendencia de los garífunas: los amerindios o caribes amarillos, como los llamaban los europeos. Estos eran en realidad una mezcla de caribes y arahuacos y formaron la comunidad de acogida en la que tuvo lugar la fusión de África y América del Sur para dar lugar al surgimiento de los garinagu como un grupo distinto indígena de la región circuncaribeña.

En contraste con las penurias vividas a lo largo de la historia, el amarillo simboliza la esperanza y la prosperidad. El amarillo es el color de la yuca rallada, que se procesa aún más para hacer ereba, uno de nuestros alimentos básicos. Es el color del jugo de yuca, un color que se resalta aún más en el proceso de convertirlo en dumari, un aditivo para realzar salsas, sopas y guisos. (Parece haber sido un rasgo de identificación del pueblo garífuna, ya que es el “tumali” al que se hace referencia en el insulto racial “Salt head Kerub, tumali water”). El amarillo también es el color del sol naciente, que trae nuevas promesas y mucha esperanza de una vida mejor. El amarillo, por lo tanto, representa esperanza, abundancia y prosperidad, así como el aporte caribe / arahuaco a la identidad garífuna.

Blanco
La franja blanca, ubicada en el medio entre el negro y el amarillo, nos recuerda el papel del hombre blanco (Europa) en la historia y la formación del pueblo garífuna: la expulsión y esclavización forzosa de los africanos, la incautación de las tierras de los garífunas, que precipitó la resistencia garífuna, y la expulsión forzosa del pueblo de San Vicente. Incluso después de la llegada y dispersión en Centroamérica, todavía era necesario lidiar con el hombre blanco.

En otro nivel, el blanco simboliza la paz que ha eludido al pueblo garífuna durante la mayor parte de su turbulenta historia, la paz que siguen anhelando.

Resumen
En un nivel, los colores representan las tres razas principales, con el negro y el amarillo que representan los elementos africanos y caribes / arahuacos que se fusionaron para convertirse en los garífunas. En un nivel más profundo, el negro simboliza las penurias e injusticias que logramos sobrevivir en el transcurso de nuestra historia, el amarillo simboliza la esperanza y la prosperidad por la que seguimos luchando, y el blanco simboliza la paz.

Nota: Es necesario aclarar o acordar la posición relativa de los colores. Está claro que la franja blanca siempre está en el medio. El problema está en el negro y el amarillo. Me he referido al negro como en la parte superior en parte debido a la ubicación en las muestras que miré cuando estaba escribiendo esto y en parte porque los colores siempre se han denominado “negro, blanco y amarillo” y normalmente comenzamos en el cima. Sin embargo, desde entonces he visto algunos ejemplos en los que el negro está en la parte inferior, incluida la propuesta de mi primo, Rubén Reyes. Roy Cayetano

Picture Credits: Martin Bermúdez (Labuga.com)

Hector Zapata David (D.A.R. Photography) Flag flying above Brooklyn Borough Hall

National Garífuna Council of Belize

Rubèn Reyes


By José Francisco Ávila

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Sociales

Apropiación de Tierras Garífuna (Caribes Negros) Por Los Británicos y Hondureños

La historia del pueblo garífuna ha estado ligada a la tierra durante mucho tiempo. Cuando los británicos expulsaron a los colonos franceses de San Vicente y buscaron la colonización de la isla, se encontraron con una feroz resistencia de los garífunas (caribes negros). El conflicto estalló en una guerra de 30 años, desde 1764 hasta 1795, la nación Garífuna (caribes negros)/Callinago luchó contra los colonizadores británicos. El tema de la apropiación de tierras fue fundamental para la resistencia popular nativa a la colonización británica de la isla de San Vicente. Recientemente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó sentencia contra el gobierno de Honduras, en los casos de acaparamiento de tierras de la comunidad garífuna de Punta Piedra y la comunidad garífuna de Triunfo de la Cruz.

El diccionario Merriam define Apropiación de Tierras como una adquisición de propiedad generalmente rápida (como terrenos o derechos de patente), a menudo mediante fraude o fuerza. Imagínese despertarse un día y que le digan que está a punto de ser desalojado de su hogar y que le digan que ya no tiene derecho a permanecer en la tierra en la que ha vivido durante años. Y luego, si se niega a irse, será expulsado por la fuerza. Para los garífunas, esta es una historia familiar, los británicos privaron por la fuerza a los garífunas (caribes negros) y callinago (caribes amarillos) de su tierra en San Vicente y las Granadinas y se beneficiaron directamente de tal apropiación forzosa e ilegal de tierras.

El término “acaparamiento de tierras” fue definido en la Declaración de Tirana (2011) por la Coalición Internacional por la Tierra, que consta de 116 organizaciones desde grupos comunitarios hasta el Banco Mundial.

Los británicos adquirieron San Vicente y las Granadinas como territorio en 1763 después del final de la “Guerra de los Siete Años” con Francia, en el Tratado de París. Uno de los primeros actos de los colonizadores británicos en 1764 fue declarar que toda la tierra en San Vicente y las Granadinas (el país se llamaba San Vicente antes de la independencia en 1979) pertenecía a la Corona Británica. De un solo golpe, privaron a los garífunas (caribes negros) y al pueblo callinago de toda su tierra, que estaba sujeta a títulos de propiedad comunal.

Tan pronto como se firmó el tratado, se envió una comisión, presidida por Sir William Young, para inspeccionar, subdividir y vender la tierra. Los colonos ingleses comenzaron a llegar desde América del Norte, Antigua y Barbados. La actitud de estos colonos fue bastante diferente a la de los franceses. No tenían ningún interés en San Vicente como tal. Era simplemente un lugar donde buscaban amasar riquezas en el plazo mas corto posible y luego regresar a Inglaterra para disfrutarlas. La forma de hacerlo era obtener una gran extensión de tierra y cultivar caña de azúcar en ella con un ejército de esclavos.

El cambio no fue solo uno en el sistema de tenencia de la tierra. También fue psicológico. Los ingleses se habían engañado a sí mismos creyendo que tenían un derecho legal al lugar. Sir William Young trató de convencer a sus lectores de que el mero hecho de que los Garifuna (Caribes Negros) no cultivaran toda la tierra era suficiente para que los ingleses obtuvieran un buen título. Aparentemente, el sistema de tenencia garífuna (caribes negros) era comunal. Cada familia o, más exactamente, clan de caribes tenía su propio territorio. Los límites de un territorio en particular eran delimitados por los numerosos ríos de la isla.

Aparte de la convicción de que la tierra era de ellos, la actitud de lucro rápido generó tanta codicia entre los ingleses que no se hablaba de vivir y dejar vivir. La rapacidad de los ingleses y la determinación de los garífunas (caribes negros) de aferrarse a su sección de la isla eran incompatibles, como se dio cuenta uno o dos de los colonos ingleses más perspicaces. No era posible que los garífunas (caribes negros) y los ingleses vivieran en San Vicente al mismo tiempo. Habría que eliminar uno u otro.

La incompatibilidad de los deseos de los garífunas (caribes negros), por un lado, y los de los colonos ingleses, por el otro, no fue inmediatamente obvia para todos. No fue hasta unos 30 años después de que los comisionados comenzaran a subdividir la isla que finalmente se resolvió el problema.

Los garífunas (caribes negros), aunque el Tratado de París no los mencionó, el Gobierno Inglés había instruido específicamente a los Comisionados “no molestarlos en sus posesiones ni intentar ningún reconocimiento de su país sin órdenes previas y expresas desde casa”. Tanto los comisionados como los colonos buscaron eludir esta medida cautelar.

Los comisionados primero intentaron que los garífunas (caribes negros) se convirtieran en súbditos del rey inglés y limitaran sus actividades a las tierras que habían limpiado. El resto de la tierra se entregaría a los Comisionados para su venta. Se informa que el jefe supremo Joseph Chatoyer le preguntó al presidente de la Comisión, Young, de qué rey estaba hablando. Cuando esta maniobra falló, intentaron persuadir a los garífunas (caribes negros) a evacuar San Vicente e irse a Bequia.

Los comisionados luego trataron de lidiar con los garífunas (caribes negros) a través del abate Valladores, quien era uno de los misioneros franceses que los garífunas (caribes negros) habían designado como uno de sus agentes para negociar con los ingleses. Pronto descubrieron que los colonos le habían lavado el cerebro a fondo y que habían perdido la confianza en él. Estaba programado para ser asesinato, pero escapó fortuitamente. Los garífunas (caribes negros) consideraban que la subversión de su propio agente, l Valladores, era el colmo. Comenzaron a tomar represalias por traspasar su territorio destruyendo casas y plantaciones que se habían construido en sus tierras. Esto fue, por supuesto, contrario a las instrucciones de los Comisionados nombrados por el Gobierno del rey inglés.

Los británicos veían a los garífunas (caribes negros) como “colonos africanos” o cimarrones y no como indígenas. Los garífunas (caribes negros) se veían a sí mismos como indígenas de la isla y parte de la nación caribe en general. La historia del naufragio, que colocó su historia fuera de la prisión de la plantación, fue un refuerzo importante para esa identidad. Finalmente, los británicos privaron por la fuerza a los garífunas (caribes negros) y los callinago (caribes amarillos) de su tierra y se beneficiaron directamente de tal apropiación forzosa e ilegal de las tierras.

A partir de 1764 hasta 1795, la nación garífuna (caribes negros) / Callinago luchó contra los colonizadores británicos. La defensa de la tierra fue fundamental para la resistencia popular nativa a la colonización británica. Poco a poco, trozo a trozo, los británicos tomaron las tierras de los garífunas (caribes negros) con un pretexto tras otro. Los británicos finalmente derrotaron al pueblo garífuna (caribes negros) / calllinago en 1795 y en escaramuzas posteriores. El 14 de marzo de 1795, una emboscada británica y la masacre de los patriotas garífunas (caribes negros) resultaron en la muerte del jefe supremo Joseph Chatoyer, líder del pueblo garífuna (caribes negros).

Para 1800, el pueblo garífuna (caribes negros) / callinago fue prácticamente puesto en cuarentena en una parcela asignada de 238 acres de tierra en un área inaccesible del noreste de San Vicente. Así, entre 1763 y 1800, apenas 37 años, el pueblo garífuna (caribes negros) / callinago perdió el resto de sus 85.120 acres de tierra en San Vicente y los 10.880 acres en las Granadinas.

Más recientemente, el 8 de octubre de 2015, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó sentencia contra la República de Honduras en los casos de la Comunidad Garífuna de Punta Piedra y sus miembros y la Comunidad Garífuna de Triunfo de la Cruz y sus miembros. , declarando la responsabilidad internacional del Estado en ambos casos, por la violación del derecho a la propiedad colectiva protegido en el artículo 21 de la Convención Americana sobre Derechos, en relación con los artículos 1.1 y 2 de la misma: i) en el caso de la Comunidad Garífuna de Punta Piedra por no garantizar el uso y goce de su territorio; ii) en el caso de Triunfo de la Cruz por no haber titulado, delimitado y demarcado los territorios que fueron reconocidos como sus tierras ancestrales, y iii) en ambos casos, por no haber garantizado el derecho a la consulta previa a las respectivas comunidades. También declaró para ambos casos la violación de los derechos a las garantías judiciales y protección judicial, amparados en los artículos 8.1 y 25 de la Convención.

Con el fin de lograr la reparación integral de las violaciones acreditadas, la Corte ordenó las medidas de restitución previstas en los puntos resolutivos sexto y séptimo. Las medidas de restitución constituyen la principal reparación de las violaciones encontradas en la Sentencia: que el Estado demarque las tierras sobre las cuales se ha otorgado título de propiedad colectiva a la Comunidad Garífuna de Triunfo de la Cruz y otorgue un título de propiedad colectiva debidamente delimitado y demarcado sobre el área denominada “Lote A1”.

La historia del pueblo garífuna ha estado ligada a la tierra durante mucho tiempo. El acaparamiento de tierras británico llevó a la apropiación forzosa e ilegal de las tierras de los pueblos garífuna (caribes negros) y callinago (caribes amarillos) en San Vicente y las Granadinas, al genocidio contra nuestros ancestros ​​y a la deportación forzosa de los garífunas ( Black Caribs) de San Vicente y las Granadinas, ¡un crimen de lesa humanidad! En el caso de Honduras, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó sentencia contra la República de Honduras, por la violación del derecho garífunas a la propiedad colectiva. Nunca Olvides El Genocidio Británico Contra Los Garífunas (Caribes Negros).

Por José Francisco Ávila

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