Redacción LVDH
Honduras se encuentra ante una encrucijada económica decisiva. Según el economista de desarrollo Ian Walker, el país requiere alcanzar y mantener una tasa de crecimiento sostenido del 6 % anual durante las próximas dos décadas para lograr una reducción significativa y definitiva de los niveles de pobreza.
Durante la presentación del estudio «Crecimiento Estancado: El Agotamiento de la Estrategia de Crecimiento de Honduras», organizada por UNITEC/CEUTEC y el Think Tank Sendas, Walker advirtió que el modelo actual necesita una transformación profunda para recuperar el dinamismo perdido.
El informe destaca un contraste alarmante entre el inicio del siglo y la situación actual:
- El auge (2002-2008): En este período, el PIB per cápita creció un 3.13 % anual. Gracias a que la economía total avanzaba a un ritmo cercano al 6 %, impulsada por la productividad laboral, el país experimentó un avance real.
- La caída (2008-2019): Tras la crisis financiera mundial y tensiones políticas internas, el crecimiento del PIB per cápita se desplomó al 1.08 %.
- La crisis reciente (2019-2023): El impacto combinado de la pandemia de COVID-19 y los huracanes Eta e Iota redujo el crecimiento per cápita a un crítico 0.81 %.
Factores que minaron la economía
El estancamiento hondureño es el resultado de una «tormenta perfecta» entre factores externos e internos:
- Causas Exógenas: Crisis financieras globales, desastres naturales (huracanes) y la parálisis por la pandemia.
- Causas Endógenas: La inestabilidad política que arrastra el país desde 2009, la cual ha frenado la inversión y la confianza en los mercados.
Para Walker, la solución no radica en fórmulas temporales, sino en un cambio de principios estructurales. Honduras debe priorizar:
«Urge promover el crecimiento de empresas formales y la generación de trabajos de calidad que sean más productivos. Con prioridades claras y un esfuerzo compartido, Honduras puede construir una economía sostenible que transforme su futuro social».
El desafío es claro: para que el crecimiento económico supere al crecimiento poblacional y genere riqueza real, el país debe dejar atrás la resiliencia de la crisis y pasar a una estrategia de productividad agresiva y formalización laboral.

