Por Elvis Sosa
El partido de ida de los playoffs de la UEFA Champions League 2025-26 entre el S.L. Benfica y el Real Madrid C.F.no solo dejó fútbol, sino también una fuerte polémica que paralizó el encuentro durante casi diez minutos.
Tras el gol que abrió el marcador, Vinícius Júnior denunció ante el árbitro que el argentino Gianluca Prestianni lo habría llamado “mono”, un término con connotación racista. El brasileño realizó el reclamo inmediatamente después de que Prestianni se llevara la camiseta a la boca antes de la reanudación desde el centro del campo.
Ante la acusación, el árbitro activó el protocolo oficial antirracismo de la UEFA, realizando la señal correspondiente y deteniendo el partido mientras se analizaba la situación. Durante el parón, hubo diálogo entre los jugadores, el cuerpo arbitral y los capitanes de ambos equipos.

Sin embargo, tras la revisión de imágenes disponibles, las cámaras no pudieron confirmar de manera concluyente el insulto denunciado. Ante la falta de evidencia visual clara, el árbitro decidió reanudar el encuentro.
El episodio volvió a colocar en el centro del debate el racismo en el fútbol europeo. Vinícius ha sido víctima en múltiples ocasiones en temporadas anteriores, lo que convierte cualquier señal o gesto en un tema de máxima sensibilidad.
La tensión fue evidente en el estadio y en el campo. Más allá del resultado deportivo, el partido quedó marcado por una controversia que seguramente generará repercusiones en medios y análisis posteriores.

