Por LVDH
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó de forma oficial la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de Honduras, abriendo un complejo escenario para miles de migrantes que dependían exclusivamente de este beneficio para residir y trabajar de forma legal en territorio estadounidense.
La medida deja a los amparados hondureños sin autorización de empleo y expuestos a procedimientos de expulsión inmediata si no cuentan con una alternativa legal independiente para ajustar su estatus migratorio.
Inclusión en listado federal y firme advertencia del DHS
La ratificación del fin del programa fue difundida por las autoridades federales a través de sus canales oficiales, acompañada de una contundente directiva para los afectados:
- Alcance multinacional: Honduras fue incluida en un listado publicado por el DHS que contempla a 14 países cuyos programas de TPS han finalizado. La nómina comprende además a Nicaragua, Venezuela, Haití, Nepal, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Birmania, Somalia, Sudán del Sur y Etiopía.
- Mensaje de deportación: El organismo acompañó la divulgación del listado con una advertencia categórica dirigida a quienes ya no cuentan con cobertura legal: «Aquellos con TPS terminado: váyanse ahora o serán deportados».
- Pérdida de beneficios: La cancelación implica la revocación del permiso de estancia temporal y de la autorización de empleo (EAD), dejando sin protección a compatriotas que han establecido su vida y trabajo durante años en Estados Unidos.
Un nuevo escenario migratorio para la comunidad hondureña
La decisión del DHS incrementa la presión sobre las familias amparadas, obligando a los beneficiarios a buscar asesoría legal de urgencia:
La finalización del TPS sitúa a miles de hondureños en la urgencia de evaluar opciones de regularización individual —como peticiones familiares o de asilo— antes de quedar expuestos a expedientes de remoción, en medio del temor generalizado por las severas advertencias de deportación emitidas por el Gobierno estadounidense.

