Por LVDH
La violencia de género en Honduras mantiene un ritmo crítico en 2026, contabilizando más de 160 muertes violentas de mujeres en lo que va del año. Ante el repunte de los casos, la defensora de derechos humanos Ana Ruth Cárcamo exigió una respuesta estatal inmediata y planteó la necesidad de declarar un estado de emergencia en materia de vida y seguridad para la población femenina del país.
La activista denunció la indefensión en la que se encuentran las mujeres y cuestionó la efectividad de las instituciones públicas encargadas de la prevención, protección e investigación de estos crímenes.
Inacción estatal y cifras del fenómeno
El pronunciamiento de las organizaciones feministas pone en evidencia la falta de respuestas efectivas ante un problema sistémico de seguridad pública:
- Denuncia de indefensión: Cárcamo afirmó que «nacer mujer en este territorio es de lo más duro y difícil», señalando que la institucionalidad no está ofreciendo garantías mínimas de protección ni investigaciones expeditas para frenar la impunidad.
- Llamado a la emergencia: Organizaciones civiles demandan una intervención gubernamental prioritaria que asuma la seguridad de las mujeres como un asunto de Estado.
- Balance histórico: Entre 2005 y 2025, el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV-IUDPAS) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras registró un total de 8,008 muertes violentas de mujeres y femicidios en el territorio nacional.
El acumulado de muertes violentas durante 2026 refleja la urgencia de fortalecer los órganos de investigación criminal para evitar que la impunidad continúe perpetuando el ciclo de violencia de género en el país.

