Colorado Rapids e Inter Miami CF se enfrentaron en una nueva fecha de la MLS. El partido, disputado en el imponente Empower Field at Mile High, reunió a 75,824 aficionados, convirtiéndose en la segunda mayor asistencia registrada en un encuentro de la liga.
Por Elvis Sosa
Más allá del resultado una vibrante victoria 3-2, lo ocurrido en Denver representa mucho más que un simple partido de temporada regular. Se trata de una clara señal del crecimiento sostenido de la MLS, que ha logrado transformar un evento deportivo en un espectáculo de masas capaz de llenar estadios de la NFL.
El contexto es aún más impresionante si se tiene en cuenta que no se trataba de una final ni de un clásico tradicional. Sin embargo, el atractivo principal fue evidente: la presencia de Lionel Messi, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos. Su impacto ha sido inmediato y contundente, elevando el perfil de la liga a niveles sin precedentes.
Este encuentro quedó solo por detrás del histórico “El Tráfico” entre LA Galaxy y Los Angeles FC en 2023, disputado en el Rose Bowl Stadium, que congregó a más de 82,000 espectadores.
Además, la cifra registrada en Colorado superó otros eventos recientes de gran magnitud, consolidando una tendencia: los partidos de Inter Miami liderados por Messi están dominando los rankings de asistencia en la MLS. Sin embargo, reducir este fenómeno únicamente a su figura sería simplista. Más bien, su presencia actúa como catalizador de un crecimiento que la liga ya venía experimentando desde hace años.
Para los Colorado Rapids, este evento también representó un hito histórico, siendo el partido con mayor asistencia en sus 30 años de existencia. Un reflejo claro de cómo la MLS no solo está creciendo en popularidad, sino también en relevancia cultural y deportiva.

