Por Juan Carlos Diez para La Voz Internacional de New York
La selección de Suiza se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026 tras derrotar 4-3 en la tanda de penales a Colombia, luego de un extenuante empate 0-0 en los 120 minutos reglamentarios y de prórroga disputados en el estadio BC Place de Vancouver. El compromiso, correspondiente al último cruce de los octavos de final, estuvo marcado por la paridad táctica, la solidez defensiva de ambas escuadras y una notable escasez de ocasiones claras de gol.
Desde el pitazo inicial, el conjunto helvético propuso un orden estructural muy rígido que cortó los circuitos de juego de Colombia. El seleccionador de la escuadra cafetera, Néstor Lorenzo, apostó por la experiencia de James Rodríguez y el desequilibrio de Luis Díaz, pero se topó con un bloque medio suizo liderado con autoridad por Granit Xhaka. Suiza controló la posesión por tramos y generó aproximaciones mediante transiciones rápidas comandadas por Dan Ndoye, aunque sin la profundidad necesaria para inquietar seriamente al guardameta Camilo Vargas.
El cansancio físico acumulado por los traslados y el calendario comenzaron a pasar factura en la segunda mitad. Si bien el combinado sudamericano mostró pinceladas de reacción con remates de media vuelta de Luis Díaz y variantes de Luis Suárez, el portero Gregor Kobel embolsó los balones con total seguridad. Las sustituciones del comando técnico colombiano, que incluyeron los ingresos de Juan Fernando Quintero y Jaminton Campaz, revitalizaron el ataque de manera momentánea, pero la zaga liderada por Manuel Akanji neutralizó cualquier aproximación en el último tercio.
Los 30 minutos de tiempo suplementario profundizaron el desgaste y la tensión. Las precauciones tácticas superaron a la ambición ofensiva, provocando que el partido se tornara áspero, disputado en la mitad de la cancha y condicionado por la rigurosidad física, lo que obligó al árbitro Iván Barton a exhibir múltiples amonestaciones.

En la definitiva tanda de penales, la jerarquía y efectividad Suiza marcaron la diferencia. A pesar de que Juanfer Quintero, Campaz y Díaz anotaron sus respectivos cobros, los fallos de los colombianos Davinson Sánchez y Cucho Hernández inclinaron la balanza. Por el bando europeo, las ejecuciones certeras de Xhaka, Zeki Amdouni, Cédric Itten y, finalmente, Rubén Vargas sentenciaron el 4-3 definitivo que desató los festejos helvéticos en suelo canadiense.
Con este histórico resultado, Suiza rompió su racha negativa en los octavos de final y selló su boleto para medirse ante la vigente campeona del mundo, Argentina, en la ronda de los ocho mejores del certamen global.

